Hace unos días escribí un post donde se enumeraban las principales ventajas de ofrecer un servicio de logopedia a domicilio. Al final del artículo advertí que no todo son ventajas, de hecho en mi caso, he trabajado como logopeda en un hospital, en un gabinete y ahora de manera independiente a domicilio y no sabría decir cuál de las 3 alternativas es la más beneficiosa para un logopeda. Lo que tengo muy claro es que emprender en logopedia, es un camino largo, difícil y que me encanta 🙂
Sin querer desanimar a nadie, pero sí explicando un poco cuál es mi experiencia personal, aquí enumero algunas de las dificultades o inconvenientes que se puede encontrar un logopeda al montar un servicio a domicilio.
1. Te expones
Si bien una de las ventajas para los familiares es la transparencia en la logopedia a domicilio, es decir, que pueden estar al tanto de cómo trabajas y cómo realizas el tratamiento. A determinados profesionales no les gustaría exponer su trabajo de esa manera. Es la diferencia entre trabajar en tu gabinete “de puertas para dentro” o trabajar a domicilio “de cara al público”
2. Te enfrentas a lo desconocido
Habrá logopedas a los que se les haga un mundo enfrentarse a la primera visita por suerte no es mi caso. Es cuando conoces el caso, a los familiares, la casa que va a ser tu lugar de trabajo, etc. Es como enfrentarse a un primer día de trabajo una y otra vez.
3. Controla tus gastos
Hay quien piensa que ofrecer un servicio de logopedia a domicilio es más barato que montar un gabinete.
En un gabinete los gastos están muy controlados y se pueden predecir fácilmente: alquiler, impuestos, facturas (luz, teléfono, etc.).
En un servicio a domicilio hay unos gastos fijos parecidos a los de un gabinete: facturas, impuestos, etc. Pero además, inviertes más tiempo por paciente, hay que sumar el tiempo de desplazamiento y los gastos de transporte. Por ello es muy importante aplicar una buena planificación de sesiones para crear un servicio de logopedia con éxito.
En mi caso, estoy trabajando en una metodología que me permite optimizar la planificación diaria de sesiones, lo que sí me permite tener unos precios más competitivos que otros gabinetes de logopedia.
4. Necesitas transporte
Depende de la zona geográfica que quieras abarcar vas a necesitar un transporte. Si te mueves sólo por la ciudad quizás puedas utilizar transporte público o bici, pero si quieres llegar a pedanías o área metropolitana vas a necesitar un coche. Suma a tus gastos, gasolina, seguro, revisiones, tráfico, etc.
5. No a todo el mundo le interesa tener un logopeda en casa
No a todos los pacientes y familiares les puede hacer gracia meter a un profesional en casa. Si bien, en mi opinión es una de las grandes ventajas de la logopedia a domicilio, habrá familias que quieran preservar su intimidad.
6. Condiciones meteorológicas
Tengo la suerte de trabajar como logopeda en Valencia, donde el clima es bueno casi todo el año, pero la verdad es que cuando el tiempo no acompaña, tener que salir a trabajar puede hacerse muy complicado.
7. No eres sólo un logopeda
Como logopeda a domicilio, a no ser que trabajes para un empresa y tú trabajo sólo consista en hacer los tratamientos, prepárate para ser mucho más. Aprende de marketing, de ventas, aprende a gestionar tus gastos, informática y un largo etcétera.
Ésta es la otra cara de la moneda de trabajar como logopeda autónomo. Nunca está de más saber qué tipo de dificultades te puedes encontrar aún así, me encanta lo que hago y poder cada día, seguir ayudando a las personas que me solicitan.
¿Y tú, estás preparado o preparada para ser logopeda? Deja tu comentario 🙂
